
El “Vell i la Vella” ya están en Mutxamel aunque esta vez cambian de ubicación y se encuentran en el Carrer L’Acequia número 34 en casa de “El Saboner i El Castanyo”. Allí podrán ser visitados a lo largo del día de hoy por todos los vecinos que lo deseen. Habitualmente se exponen en la casa de Manuela Vargas. Sin embargo, este año la imposibilidad de acoger esta tradición ha hecho que se trasladen a la casa de otro vecino. El vell i la vella fueron encargados por el padre de Francisco Alberola a Paquito “el pintoret”, otro vecino de Mutxamel. Él los construyó con cartón y después se vistieron con ropas antiguas. La escenificación se acompaña de un buen almuerzo con huevos, anchoas, ñoras, vino... Los vecinos pasan a saludarlos y sobre todo los más pequeños se sorprenden por la escena.
El Vell i la Vella recuerdan que durante la Cuaresma debemos deshacernos de lo viejo (los pecados) para llegar a la Pascua siendo más virtuosos. La comida significa la necesidad de guardar abstinencia. Las figuras tienen siglos de historia y eran una forma de transmitir los conceptos del cristianismo a las personas que no tenían acceso a la lectura y la escritura.Por eso se utilizaba la teatralidad para difundir las ideas cristianas.
Tradicionalmente el cuarto miércoles de Cuaresma se celebraba la fiesta del “Vell i la Vella”, que significaba la llegada de la mitad del tiempo de las privaciones de la Cuaresma. Desde primeras horas de la mañana dos personajes de paja, un anciano y una anciana, se sentaban en un banco del Paseo de la Constitución, donde pasaban toda la mañana siendo visitados por los niños.
A lo largo de los años, se convirtió en tradición que los niños hicieran un muñeco de papel y ropa que representaba la Cuaresma a través de una anciana con siete pies, como semanas tiene la duración de la penitencia. Cada semana que pasaba, se le cortaba un pie, en señal de que cada vez quedaba menos tiempo de Cuaresma.
La representación de la Cuaresma por medio de una anciana es una tradición típica de la cultura Europea, que se desarrolla en países como Italia, Suiza, Francia y en algunas tierras de la cultura germánica. En pueblos de alrededor de Mutxamel, como Agost, Xixona, Elx o Novelda, también se celebra.


































